Uno de los más conocidos en este aspecto es la circunvalación. Este ejercicio consiste en describir un semicírculo con las manos, manteniendo los brazos extendidos y la cintura flexionada. Para ello, hay que separar ligeramente las piernas, inspirar profundamente y, a la vez, elevar los brazos lateralmente hasta colocarlos a los lados de la cabeza.
Espirando con mucha lentitud, flexionar al máximo la cintura hacia la derecha y girar el tronco de modo de modo que la cara quede tocando al suelo. A continuación, flexionar la cintura hacia abajo, hasta tocar el suelo con las manos y desplazarlas lentamente hacia el lado opuesto, es decir, hacia la izquierda, haciendo sobre el suelo el dibujo imaginario de un semicírculo.
Al llegar al final de esta posición deberá haberse espirado todo el aire de los pulmones. Flexionar entonces la cintura hacia arriba y recuperar la postura originaria. Volver a inspirar y repetir el ejercicio dos veces más y, posteriormente, 3 veces en el sentido opuesto.
Andar con las manos es otro de los ejercicios que los manuales de salud recomiendan para la cintura. En principio este ejercicio puede parecer una proeza pero en la realidad no es tal.
Hay que poner los pies juntos y, tras inspirar profundamente, flexionar la cintura hacia delante, espirando despacio, hasta tocar el suelo con las palmas de las manos, de modo que queden delante de los pies. Inspirando de nuevo, pero de forma suave, comenzar a avanzar tanto como sea posible sobre las manos, sin mover los pies para nada e intentando mantener las rodillas sin flexionar.
Ahora que las manos están separadas de los pies, hacer avanzar éstos hacia las manos, nuevamente sin flexionar las rodillas, hasta alcanzar la distancia que originalmente había entre pies y manos. Repetir este ejercicio unas 3 ó 4 veces más.
También existe otro tipo de ejercicios para fortalecer y reducir esta parte del cuerpo que tanto luce. Son las llamadas torsiones. Éstas se recomiendan de forma especial porque a diferencia de las flexiones, no suelen constituir movimientos habituales de la vida cotidiana.
Una primera serie de torsiones consiste en separar las piernas ligeramente y girar la cintura lo máximo posible hacia la derecha y luego hacia la izquierda, veinte veces con las manos sobre las caderas, otras veinte con las manos en la nuca y, otras tantas veces con los brazos en cruz.
Una segunda serie de torsiones implica poner las piernas separadas, las rodillas rectas y los brazos en forma de cruz. Una segunda serie de torsiones implica poner las piernas separadas, las rodillas rectas y los brazos en forma de cruz, inspirar profundamente y realizar una flexión hacia abajo acompañada de una torsión hacia la izquierda, hasta asir el tobillo derecho con la mano izquierda y dar 5 tirones de tobillo. Este ejercicio se puede repetir dos veces de cada lado.
Por lo general existen algunos ejercicios más para realizar con aparatos. En el caso de la cintura uno de los aparatos que más ejercita la cintura es el aro que suelen usar las gimnastas que realizan gimnasia rítmica o aquel que estuvo tan de moda en los años 80. Con este aro podemos realizar tanto movimientos de cadera como de cintura. Es un ejercicio rotativo que se asimila a las torsiones y que permite realizar un completo giro de la cintura. En un principio hay que aprender el movimiento rotativo, que parece sencillo pero no lo es, y cuando se coja agilidad y se pueda mantener al menos 5 minutos nos será sencillo realizar el movimiento de 10 a 15 minutos todos los días.
El problema de la cintura, tanto como el de las caderas a veces no proviene tanto de la anchura de las caderas y de la cintura como de una espalda y hombros excesivamente pequeños. Si realmente ocurre así uno de los mejores remedios es la práctica de la natación. En estos casos el problema no está asociado a la acumulación de grasa y resulta más difícil reducir las medidas antropométricas de la cintura sin reducir las del resto del cuerpo, por ello se tiene que optar por hacer la cintura "visiblemente" más pequeña. Un paso importante es aumentar el tamaño de la dorsal mayor o el de toda la región torácica.
Si de verdad se quiere hacer del cuerpo una "X", se ha de trabajar los músculos deltoides (hombros) y tríceps sural (los gemelos). La ilusión óptica que genera el aumento de tamaño de estos dos grupos musculares puede resultar espectacular (sin haber reducido ni un milímetro de tu cintura). Esto no conlleva llegar hasta los extremos de los culturistas pero el aumento de estos músculos pueden ayudar a la feminidad.
¿Qué es la artrosis cervical? 
La artrosis cervical es aquella que afecta a la columna cervical, que está formada por siete vértebras y discos intervertebrales, que son los "cojines amortiguadores" que existen entre una vértebra y otra. Consiste en una degeneración del cartílago presente en las articulaciones que existen entre cada vértebra, como consecuencia, habitualmente, del proceso de envejecimiento. Progresivamente, la degeneración avanza y comienza a afectar a los discos intervertebrales y a las propias vértebras, que empiezan a producir hueso fuera de los límites naturales de la vértebra en forma de "rebabas" de hueso, que poco a poco van estrechando el espacio que tienen y la médula espinal y los nervios a su salida hacia los brazos y hombros. Estos nervios, al sufrir compresión, comienzan a inflamarse, produciendo dolor, que se irradia hacia los hombros, y en ocasiones, hacia los brazos.
La artrosis cervical tiende a aparecer entre los 30 y 50 años, y avanza junto con el proceso natural de envejecimiento, por tanto empeora progresivamente con los años. A la edad de 50 años, casi todo el mundo tiene signos de deterioro o desgaste en la columna cervical, pero este desgaste no siempre se acompaña de dolor y síntomas desagradables.
Cuando esta enfermedad es grave, un golpe fuerte o un giro brusco del cuello pueden empeorar los síntomas mucho, hasta llegar a provocar afectación de la fuerza y la sensibilidad en las piernas por daño en la médula espinal y los nervios
¿Qué síntomas puedo presentar?
Los síntomas pueden incluir alguno de los siguientes:
- Dolor crónico en el cuello, que empeora con el movimiento
- Debilidad muscular, con sensación de adormecimiento en hombros, brazos e incluso en manos y dedos
- Rigidez, que puede limitar los movimientos del cuello
- Dolores de cabeza
- Pérdida de equilibrio
La degeneración de las vértebras cervicales puede provocar distintos tipos de trastornos que afectan a la médula espinal y a las raíces nerviosas. Aparecen puentes óseos llamados osteofitos, que disminuyen el espacio disponible para los nervios y la médula, y limitan el movimiento del cuello.
En algunas ocasiones alguno de los discos situados entre las vértebras puede romperse y herniarse, es decir, sobresalir por detrás hacia el canal de la médula. Esto contribuye todavía más a la compresión sobre la médula y los nervios.
Un problema distinto es la herniación o salida aislada de un disco intervertebral hacia atrás de forma brusca, sin degeneración asociada, lo que puede ocurrir también en personas más jóvenes. Esto suele producir síntomas muy intensos, que la mayoría de las veces consisten en dolor y afectación en brazos y manos, en vez de dolor en el propio cuello.
Entre un 5% y un 10% de los pacientes con artrosis cervical con síntomas, pueden presentar además afectación de la médula y los nervios que descienden hacia la parte baja del cuerpo y las piernas, provocando debilidad y espasticidad en las piernas, pérdida de equilibrio e incontinencia urinaria. Por extraño que parezca, en estos casos no suele aparecer dolor en el cuello o en los hombros.
¿Cómo se diagnostica la artrosis cervical?
Si Vd. tiene síntomas de artrosis cervical, su médico puede realizarle diferentes tipos de tests diagnósticos.
Los Rayos X pueden mostrar el grado de importancia de su degeneración cervical, además de trastornos óseos en las vértebras y articulaciones que las unen.
Si su médico lo cree conveniente, se le puede realizar una Resonancia Magnética Nuclear para poder ver estructuras blandas que se encuentran junto a las vértebras, como son la médula y los nervios, si es que existe sospecha de daño en estas estructuras.
Cuáles son las posibilidades de tratamiento y sus objetivos?
La mayoría de los casos de artrosis cervical pueden ser tratados con éxito de forma conservadora. El descanso de la región cervical es esencial. Será necesario tener en cuenta también sus hábitos posturales, el tipo de almohada que usa y las características de su trabajo que afecten al cuello.
Los antiinflamatorios, como aspirina o ibuprofeno pueden serle recomendados para disminuir el dolor. Los relajantes musculares también pueden ser útiles para reducir la contractura muscular que suele aparecer.
Otras medidas conservadoras pueden ser las compresas frías para reducir el dolor agudo.
Los masajes musculares locales pueden ayudar, al igual que evitar condiciones de stress excesivo. Su médico puede recomendarle también ultrasonidos o hidroterapia. Un fisioterapeuta puede ayudarle a realizar ejercicios suaves y aconsejarle sobre cómo mejorar su postura para disminuir los efectos de la artrosis cervical.
La posición del cuello puede aliviar o empeorar el dolor de cuello. Cuando el problema principal es la artrosis, puede encontrarse mejor con el cuello ligeramente flexionado. Si el dolor proviene de un traumatismo o de un accidente de tráfico, la extensión del cuello puede ser entonces lo más eficaz. La tracción, utilizando el peso de su propia cabeza, puede ayudarle, por ejemplo, permaneciendo acostado boca arriba con la cabeza sobresaliendo de la cama. Si su problema es la artrosis, acostarse boca abajo con la cabeza sobresaliendo de la cama, puede proporcionarle tracción en flexión, lo que puede aliviarle.
Cuándo puede ser necesaria la cirugía?
La cirugía se indica únicamente en casos muy limitados con degeneraciones muy severas que provocan compresión de la médula y los nervios que salen del cuello. El dolor nunca es indicación de cirugía.
Los procedimientos quirúrgicos suelen consistir en la retirada de porciones de hueso, para aliviar la presión sobre estructuras nerviosas delicadas, la fusión de algunas de las vértebras del cuello, extirpación de discos dañados y ampliar el espacio para la médula espinal, retirando el exceso de hueso ocasionado por la artrosis. En ocasiones se precisan injertos de hueso propio o de cadáver para lograr la fusión entre vértebras.
Como en cualquier cirugía, el resultado también depende de su estado general de salud, incluyendo la salud mental y emocional. El alcohol, tabaco, drogas y los fármacos como relajantes musculares, insulina o cortisona pueden aumentar el riesgo quirúrgico.
La cirugía en pacientes bien seleccionados mejora los síntomas del paciente en un 70-80% de los casos. Cuando los síntomas han sido constantes durante 12 meses o más, los resultados son peores, al igual que si hay varias vértebras afectadas.
Es importante tener presente que entre el 25 y el 50% de las personas mayores de 50 años tiene algún grado de artrosis cervical y ese porcentaje aumenta al 75% en las personas mayores de 70 años. A pesar de ésto, la mayoría de estos pacientes no desarrolla debilidad en sus extremidades a causa de la artrosis, por lo que cada caso debe ser estudiado individualizadamente para determinar que síntomas son los que realmente está causando la artrosis cervical, y ésto, su médico es el más capacitado para valorarlo.
Dolores musculares ¿es la oficina la culpable?
Si bien es cierto que las condiciones del lugar de trabajo (sillas incómodas, escritorio y tablero de computadora muy altos o muy bajos, etc.) juegan un papel importante en el desarrollo de las lesiones en la oficina, no toda la culpa la tiene el equipo que te asignaron. Una buena parte depende de ti, es decir, de que tu cuerpo esté lo suficientemente en forma para soportar ocho horas repitiendo una y otra vez los mismos movimientos sin descuidar la buena postura.
"Los dolores de la espalda baja, muñeca, la cavidad torácica alta y columna vertebral están en aumento y la razón podría ser, por una parte, nuestra cultura de computadoras, y por otra, la falta de ejercicio apropiado y entrenamiento de resistencia por parte del trabajador", dice Paul Kennedy, doctor en ciencias del ejercicio y vice-presidente asistente de los Programas de Bienestar Físico de los gimnasios Bally Total Fitness.
Y es que muchas veces se olvida que aparte del abdomen y las caderas hay otros músculos que también hay que entrenar y estirar, sobre todo si los usamos con tanta frecuencia al día, como por ejemplo los del área de la muñeca, dedos y antebrazo al teclear.
"Un sistema músculo esquelético fuerte puede ayudar a reducir la incidencia de muchas lesiones y a mejorar la postura", dice Kennedy. " Entrenar el cuerpo de forma comprensiva (sin saltar ningún grupo de músculos) puede aumentar la fuerza y la flexibilidad en los brazos, muñeca, espalda alta y el cuello. Además, tomar recesos frecuentes durante el día de trabajo que incluyan estiramiento y movimiento puede reducir el dolor y las molestias".
La postura correcta al usar el computador
Según los expertos utilizar buenas prácticas ergonómicas es fundamental para evitar las lesiones. "Las personas que trabajan largos periodos con el computador deben colocar el monitor (pantalla) a nivel de los ojos (horizontal) o más bajo", dice Tom Albin, gerente de servicios ergonómicos de 3M, una compañía que desarrolla tecnología a nivel mundial. "Los hombros deben estar relajados, no encogidos hacia arriba ni caídos, los codos flojos a los lados (formando un ángulo de 90 grados) y el antebrazo y la muñeca en línea recta".
Además, la espalda debe estar recta y si no quieres que tu abdomen bajo se vuelva cada vez más rebelde y protuberante o evitar los dolores de espalda baja, no muevas la pelvis hacia adelante, lo correcto es que muevas todo tu cuerpo a la vez cuando te quieras acercar al monitor. A veces conviene aumentar el tamaño de la letra del computador y de vez en cuando subir el pie en algo (venden apoyadores especiales), unos cuantos libros en el suelo pueden hacer la función, para ayudar a la circulación.
Ejercicios en la casa o el gimnasio
Para evitar dolores musculares en la oficina los expertos recomiendan, aparte de hacer los ajusten ergonómicos en el lugar de trabajo (adquirir almohadillas para descansar la muñeca cuando se usa el ratón de computadora, apoyadores para los pies, cojines para la espalda, sillas ajustables, mantener la postura correcta, etc.), que fortalezcas las zonas más vulnerables.
Para el área de la muñeca
Para fortalecer y hacer más flexible esta zona, (donde se desarrolla el síndrome del túnel carpiano), el doctor Kennedy recomienda hacer los siguientes ejercicios: wrist curl (enrollamiento de muñeca) y wrist extentions (extensiones de muñeca).
Toma un pesa ligera con la palma de la mano hacia abajo y apoyándote en tu pierna sube y baja lentamente sólo la muñeca, como se ve en las fotos. Haz de ocho a 12 repeticiones.
Repite el mismo movimiento pero esta vez invertido, es decir, con la palma de la mano hacia arriba y apoyándote en el banco, como se ve en la foto de la derecha. Recuerda que sólo debes mover la muñeca.
Para fortalecer la espalda baja

Colócate en el suelo apoyándote en tus manos y rodillas y extiende lentamente y al mismo tiempo un brazo con la pierna contraria. Haz de ocho a 12 repeticiones con cada grupo de extremidades.
En la mayoría de los gimnasios hay máquinas especiales para trabajar esta zona del cuerpo. Pregunta a un instructor de ejercicios del local para que te enseñe cómo se utilizan.
Estiramientos en la oficina

Según el doctor Kennedy, lo ideal es que cada 20 o 30 minutos hagas un alto y tomes, si es que te lo permiten, un pequeño descanso de uno o dos minutos para pararte, moverte un poco y estirarte. Así ayudarás a la circulación de la sangre y evitarás que los músculos, que realizan ese movimiento que llevas repitiendo desde que llegaste a la oficina, se resientan.
Para estirar el cuello

Mueve la barbilla hacia el pecho, coloca ambos brazos sobre tu cabeza y haz una ligera presión hacia adelante. Mantén la posición, como ves en la foto de la izquierda, por unos segundos. Luego deja caer la cabeza a tu hombro izquierdo, coloca tu brazo izquierdo sobre ésta y presiona en el mismo sentido levemente. Repite esta operación para el lado contrario.
Para estirar la muñeca, manos y dedos
Extiende
tu brazo derecho frente a ti con la palma de la mano hacia arriba, con tu mano izquierda toma los dedos de tu mano derecha y presiona hacia atrás, los dedos de tu mano derecha quedarán apuntando hacia abajo. Mantén esta posición unos segundos y repite el ejercicio con el otro brazo como ves en la foto de la izquierda. Otra forma de estirar esta zona es haciendo el mismo ejercicio pero empezando con la palma de la mano hacia abajo, como muestra la foto de la derecha.
"Si entrenamos y estiramos las áreas de problema (suceptibles a las molestias por sobre uso) y utilizamos la ergonomía en nuestro lugar de trabajo", dice el doctor Kennedy, "podemos mejorar nuestra salud general y reducir el efecto de esos molestos dolores antes de que se conviertan en lesiones severas. Parte de la responsabilidad la tiene el empleador y la otra la tiene el empleado".
Así pues, una vez más queda claro que fortalecerse no es sólo para conseguir ser una versión de Arnold Schwarzenegger, es clave para estar saludable.
El Desgarro del Menisco
¿Qué es el desgarro del menisco? 
Los extremos de los tres huesos de la rodilla, el fémur, la tibia y la rótula, están cubiertos de cartílago (material liso que cubre los extremos de los huesos de una articulación para amortiguar el hueso y permitir que la articulación se mueva sin dolor) que amortigua los impactos. Entre los huesos de la rodilla se encuentran dos discos de tejido conectivo con forma de medialuna, denominados meniscos, que también actúan como amortiguadores del peso corporal que debe soportar la parte inferior de la pierna.
El desgarro de los meniscos se produce al soportar el peso del cuerpo mientras se realiza un movimiento de rotación, como por ejemplo, cuando se tuerce la parte superior de la pierna sin mover los pies durante una actividad deportiva o de cualquier otro tipo. Los desgarros pueden ser leves, es decir cuando el menisco sigue fijado a la rodilla, o grave, cuando sólo queda unido a la rodilla por una fibra de cartílago.
¿Cuáles son los síntomas de un desgarro del menisco?
Además del examen y la historia médica completa, los procedimientos para diagnosticar un desgarro del menisco pueden incluir los siguientes:
- Rayos X - examen de diagnóstico que usa rayos invisibles de energía electromagnética para obtener imágenes de tejidos internos, huesos y órganos en una placa.
- Imágenes por Resonancia Magnética (su sigla en inglés es MRI) - procedimiento de diagnóstico que utiliza una combinación de imanes grandes, radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de los órganos y las estructuras dentro del cuerpo; puede detectar a menudo daños o enfermedades en un ligamento o músculo circundante.
- Tomografía computarizada (También llamada escáner CT o CAT.) - procedimiento de diagnóstico por imagen que utiliza una combinación de rayos X y tecnología computarizada para producir imágenes transversales (a menudo llamadas "rebanadas") del cuerpo, tanto horizontales como verticales. Una tomografía computarizada muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluidos los huesos, los músculos, la grasa y los órganos. La tomografía computarizada ofrece más detalle que los rayos X regulares.
- Artroscopia - procedimiento de diagnóstico y tratamiento de invasión mínima que se utiliza en las condiciones de las articulaciones. En este procedimiento se emplea un pequeño tubo óptico iluminado (artroscopio) que se inserta en la articulación a través de una pequeña incisión practicada en ella. Las imágenes del interior de la articulación se proyectan en una pantalla y se utilizan para evaluar cualquier cambio degenerativo y, o artrítico en la articulación, para detectar enfermedades y tumores de los huesos, y para determinar las causas de la inflamación o del dolor de huesos.
- Escáner por radionúclidos de los huesos - técnica nuclear de diagnóstico por imagen que utiliza una cantidad mínima de material radioactivo que se inyecta en la corriente sanguínea del paciente para que sea detectado por un escáner. Este examen muestra el flujo sanguíneo hacia el hueso y la actividad celular dentro de él.
Tratamiento del desgarro del menisco:
El tratamiento específico del desgarro del menisco será determinado por su médico basándose en lo siguiente:
- Su edad, su estado general de salud y su historia médica.
- Qué tan avanzada está la lesión.
- Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
- Sus expectativas para la trayectoria de la lesión.
- Su opinión o preferencia.
El tratamiento puede incluir lo siguiente:
- Ejercicios de fortalecimiento muscular.
- Cirugía artroscópica.
- Cirugía abierta.
LA ESCOLIOSIS
¿Qué es la escoliosis?
La escoliosis es una condición que causa una curvatura de lado a lado en la columna vertebral. La curvatura puede tener forma de “S” o “C”. En la mayoría de los casos, no se sabe qué causa esta curvatura. Esto se conoce como escoliosis idiopática. 
Es posible que las personas con una curvatura leve sólo tengan que visitar a su médico para controles periódicos. Sin embargo, algunas personas que tienen escoliosis necesitan tratamiento.
¿Quién tiene escoliosis?
Las personas pueden tener escoliosis a cualquier edad. El tipo más común es la escoliosis idiopática, o de origen desconocido, entre los niños de 10 a 12 años y al inicio de la adolescencia. Es a esta edad que los niños crecen con rapidez. Las niñas tienen una mayor predisposición a este tipo de escoliosis que los varones.
La escoliosis puede ser un mal de familia. El médico de cabecera debe examinar con regularidad a los niños cuyos padres o hermanos padecen de escoliosis.
causa de la escoliosis
En la mayoría de los casos, no se sabe qué causa la escoliosis. En otros casos, se conoce la causa.
Los médicos clasifican las curvaturas como:
no estructural, es cuando la columna vertebral tiene una estructura normal y la curvatura es temporal. En estos casos, el médico intentará determinar y corregir la causa de la curvatura.
estructural, es cuando la columna vertebral tiene una curvatura permanente. La causa podría ser una enfermedad, un golpe, una infección o un defecto de nacimiento.
Diagnostico de la escoliosis
Los médicos toman en cuenta los antecedentes médicos y familiares, el examen físico y pruebas para saber si una persona tiene escoliosis. El médico puede ver si una persona tiene escoliosis al mirar una radiografía de la columna vertebral. Se puede medir el ángulo de la curvatura en grados (tales como un ángulo de 25 grados), y ver su ubicación, forma y patrón en la radiografía.
tratamiento para la escoliosis
El tratamiento para la escoliosis depende de:
la edad del paciente
cuánto le falta por crecer
el ángulo y el patrón de la curva
el tipo de escoliosis.
El médico puede recomendar un programa de control, el uso de un corsé ortopédico o braguero o cirugía.
Programa de control:
El médico lo examinará cada cuatro o seis meses para ver si la curvatura ha mejorado o empeorado. Esto se hace con pacientes que aún no terminan de crecer y tienen una curvatura de menos de 25 grados.
Uso de un corsé ortopédico o braguero:
Los médicos podrían indicar el uso de un corsé ortopédico o braguero para evitar que la curvatura empeore. Estos pueden usarse cuando el niño aún:
no termina de crecer y tiene una curvatura de más de 25 a 30 grados
no termina de crecer y tiene una curvatura de entre 20 y 29 grados que continúa empeorando
tiene al menos dos años más de crecimiento y una curvatura de entre 20 y 29 grados. Si es una niña, ella no debe haber tenido aún su primer periodo menstrual.
Cirugía:
Los médicos recurren a la cirugía para corregir una curvatura o evitar que empeore si el niño aún está creciendo, la curva es mayor de 45 grados y continúa empeorando. Muchas veces, la cirugía implica la fusión de dos o más huesos de la columna vertebral. El médico puede colocar también una placa de metal u otro aparato. Estos aparatos se llaman implantes. Los implantes se quedan en el cuerpo permanentemente y ayudan a mantener la columna derecha después de la cirugía.
¿Ayuda el ejercicio?
No se ha comprobado que el ejercicio evite que la escoliosis empeore. No obstante, es importante que todas las personas, aún aquellos con escoliosis, hagan ejercicios y se mantengan en buena condición física. Los ejercicios de peso ayudan a mantener los huesos fuertes. Estos incluyen cualquier actividad en la cual los pies y piernas tienen que cargar el peso del cuerpo, tal como caminar, correr, el fútbol y la gimnasia. Tanto para los niños como para las niñas, el hacer ejercicios y practicar deportes mejora su sentido de bienestar.
Otros tratamientos para la escoliosis
Hasta este momento, no se ha comprobado que los siguientes tratamientos eviten que las curvaturas causadas por la escoliosis empeoren:
tratamiento quiropráctico
estimulación eléctrica
suplementos nutricionales
ejercicio.
¿Qué investigaciones se están haciendo sobre la escoliosis?
Los investigadores están buscando las causas de la escoliosis idiopática. Se ha estudiado la genética, el crecimiento y alteraciones en la columna, los músculos y los nervios. También se estudia cómo diferentes tratamientos pueden ayudar a enderezar la columna vertebral o evitar que la curvatura empeore. También, se estudian los efectos de las cirugías a largo plazo y qué pasa cuando no se trata la escoliosis.